REPORTE MÉXICO ← VOLVER AL INICIO

MARTÍN LAZO CUEVAS La batalla contra el gusano barrenador y el futuro del comercio ganadero en México

🔊
Escuchar esta noticia
Voz sintética en vivo
MARTÍN LAZO CUEVAS La batalla contra el gusano barrenador y el futuro del comercio ganadero en México
​​Por: Martín Lazo Cuevas

​Por décadas, el sector pecuario mexicano guardó en su memoria uno de los logros de sanidad animal más importantes de su historia moderna. A finales del siglo XX, mediante un esfuerzo científico sin precedentes, México logró erradicar exitosamente de su territorio al gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax). Sin embargo, en la dinámica actual marcada por el cambio climático, los flujos comerciales intensos y la constante movilización fronteriza, este enemigo histórico ha vuelto a encender las alarmas epidemiológicas. Entender la naturaleza de este parásito, su impacto económico en la frontera con Estados Unidos y las medidas de contención actuales es una prioridad para la soberanía alimentaria del país.

​1. La biología de la invasión: Un parásito que devora carne viva
​A diferencia de las moscas comunes que se alimentan de materia en descomposición, la mosca del gusano barrenador deposita sus huevecillos exclusivamente en las heridas abiertas de mamíferos vivos. Una picadura de garrapata, un corte accidental con alambre de púas, la marca de un fierro o la herida umbilical de un ternero recién nacido resultan suficientes para atraer a la hembra gestante. En cuestión de horas, las larvas eclosionan e inician su avance destructivo sobre los tejidos sanos del hospedero.
​Equipada con espinas ganchudas en forma de tornillo —origen de su nombre en inglés, screwworm—, la larva barrena la carne viva mientras libera toxinas que destruyen el tejido y atraen a más moscas. Esta infestación, conocida clínicamente como miasis cutánea, genera infecciones secundarias severas, una rápida pérdida de peso en el ganado y, de no ser tratada a tiempo, la muerte del animal por septicemia o colapso hemodinámico.

​2. De la erradicación histórica a la reemergencia transfronteriza
​La victoria del siglo pasado se cimentó en la Técnica del Insecto Estéril (TIE), una hazaña biotecnológica que consistió en criar y esterilizar por radiación a millones de moscas macho en plantas especializadas como la de Chiapa de Corzo, Chiapas. Dado que las hembras de esta especie solo se aparean una vez en su vida, la liberación masiva de machos estériles provocó el colapso sistemático de las poblaciones silvestres hasta eliminarlas del territorio nacional.

​No obstante, la sanidad vegetal y animal exige una vigilancia permanente. El reciente resurgimiento de brotes en países de América Central y la detección de casos en regiones del sur de México y de Estados Unidos obligaron a las autoridades sanitarias (SENASICA y USDA-APHIS) a declarar un estado de alerta máxima. La propagación de la plaga puso a prueba de inmediato la estabilidad del comercio binacional.

​3. El impacto en el comercio de ganado entre México y Estados Unidos
​El reaparecimiento del parásito provocó cierres temporales y suspensiones en los cruces fronterizos de exportación. Tras meses de incertidumbre y evaluaciones técnicas, ambos países iniciaron una reapertura gradual de los puertos comerciales clave, condicionada a un estricto protocolo de contención de salvaguardas superpuestas:

​Inspección de origen: Verificación obligatoria en los predios de acopio para garantizar que todo animal esté libre de heridas abiertas o infestación activa de 3 a 30 días antes de su embarque.
​Tratamientos antiparasitarios: Aplicación de garrapaticidas y baños larvicidas específicos en los días previos a la movilización del hato.

​Revisiones fronterizas exhaustivas: Inspección clínica individual en pasillos inmovilizadores (chutes), complementada con unidades caninas entrenadas para detectar larvas por olfato antes de autorizar el cruce.

​Cláusulas de cierre inmediato: Si se detecta un solo caso sospechoso en un lote de exportación, todo el embarque es cuarentenado y la estación origen es suspendida temporalmente bajo cerco sanitario.
​4. Prevención en el rancho y biotecnología en el campo

​Frenar esta plaga requiere la articulación entre las políticas públicas sanitarias y la labor cotidiana del productor ganadero. En el plano biotecnológico, SENASICA reactivó la liberación masiva de moscas estériles mediante la TIE en municipios fronterizos y corredores de tránsito de alto riesgo, además de instalar trampas de monitoreo para vigilar la dinámica poblacional del insecto.

​Por su parte, en el terreno operativo, la responsabilidad del ganadero representa la primera línea de contención:

​Manejo higiénico y curación inmediata: Curar y proteger de inmediato cualquier herida en el ganado, incluidos los procedimientos rutinarios como descorne, castración o marcado.

​Cuidado umbilical de neonatos: Aplicar desinfectantes y larvicidas en el cordón umbilical de becerros recién nacidos.

​Movilización legal y certificada: Transportar únicamente animales que cuenten con su Certificado Zoosanitario de Movilización y transiten por los Puntos de Verificación oficial.

​Notificación oportuna: Ante cualquier sospecha de larvas en carne viva, aislar al animal, colectar muestras en alcohol y notificar inmediatamente a los servicios veterinarios oficiales.

​La erradicación y control del gusano barrenador no es solo una responsabilidad gubernamental; es un compromiso compartido entre productores, médicos veterinarios y comercializadores para proteger la productividad del campo, el bienestar animal y la liquidez del comercio exterior ganadero de México.

​Martín Lazo Cuevas
Columna Editorial de Opinión e Información Agropecuaria