REPORTE MÉXICO ← VOLVER AL INICIO

Más allá de las etiquetas: ¿Qué significa realmente ser una persona neurodivergente?

🔊
Escuchar esta noticia
Voz sintética en vivo
Más allá de las etiquetas: ¿Qué significa realmente ser una persona neurodivergente?
En los últimos años, el término "neurodivergente" ha ganado relevancia en redes sociales, escuelas y entornos laborales, pero ¿qué hay detrás de esta palabra? Lejos de ser una enfermedad que deba curarse, la neurodivergencia es una perspectiva que invita a entender que no todos los cerebros funcionan de la misma manera.

El origen del concepto
El término fue acuñado a finales de los años 90 por la socióloga Judy Singer. Su objetivo era cambiar la narrativa médica tradicional —que veía estas condiciones solo como "déficits" o "trastornos"— hacia un modelo de neurodiversidad, similar a la biodiversidad en la naturaleza.

Ser neurodivergente significa que el cerebro de una persona procesa, aprende y se comporta de manera distinta a lo que se considera "típico" o "normal" por la sociedad (quienes son llamados neurotípicos).

¿Qué condiciones se incluyen en la neurodivergencia?
Aunque el espectro es amplio, las condiciones más comunes bajo este paraguas son:

Autismo (TEA): Diferencias en la comunicación social y la percepción sensorial.

TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad): Variaciones en la regulación de la atención, la impulsividad y la energía.

Dislexia, Disgrafía y Discalculia: Formas distintas de procesar la lectura, la escritura o los números.

Síndrome de Tourette: Movimientos o sonidos involuntarios (tics).

Altas Capacidades: Un desarrollo intelectual significativamente superior a la media.

Rompiendo mitos: Fortalezas y desafíos
Ser neurodivergente no es un insulto ni una limitación total. Muchas personas dentro de este espectro poseen habilidades excepcionales, como:

Pensamiento "fuera de la caja": Gran capacidad creativa y de resolución de problemas.

Hiperenfoque: Capacidad de concentrarse profundamente en temas de interés.

Memoria y detalle: Una observación minuciosa que otros suelen pasar por alto.

Sin embargo, el mundo está diseñado para personas neurotípicas. Esto genera desafíos reales, como la sobrecarga sensorial (exceso de ruido o luz), dificultades en normas sociales implícitas o el agotamiento por intentar "encajar" (conocido como masking).

Hacia una sociedad más inclusiva
Entender la neurodivergencia es el primer paso para construir una comunidad más justa. En Tijuana y Rosarito, la inclusión comienza con pequeños cambios:

En la escuela: Adaptar métodos de enseñanza.

En el trabajo: Valorar los resultados por encima de la "forma" en que se llega a ellos.

En la calle: Ser empáticos con las crisis sensoriales y evitar juicios sobre el comportamiento de los demás.

La neurodivergencia no es algo que se deba ocultar, sino una parte fundamental de la diversidad humana. Como sociedad, el reto es dejar de intentar "arreglar" a las personas y empezar a arreglar los entornos para que todos puedan prosperar.